Regulación de la Lipólisis

Los adipocitos juegan un papel fundamental en la homeóstasis energética ya que la hidrólisis de sus reservas de triacilglicéridos (TAG) permite proveer a otros tejidos ácidos grasos (AG) para su oxidación y obtención de energía durante periodos de falta de la misma, como durante el ejercicio y el ayuno. Los extremos de la actividad lipolítica, es decir de una reducida o aumentada actividad, pueden traer diversas consecuencias como la obesidad y el almacenamiento ectópico de TAG respectivamente. Es por esto que la regulación de la lipólisis es de suma importancia para el mantenimiento de la homeóstasis energética y para la prevención de enfermedades metabólicas.

Regulación de la HSL

La lipólisis produce una molécula de glicerol y tres de AG a partir de un TAG. Los AG tienen diversos destinos, pueden ser liberados a la circulación para ser captados por otros tejidos, pueden ser oxidados o pueden ser reesterificados para formar TAG. La lipólisis está regulada por hormonas cuya secreción está controlada por la ingesta o no de alimentos, estas son la insulina y las catecolaminas. Siempre se ha considerado la “hormone-sensitive lipase” (HSL) como la principal enzima reguladora de la lipólisis. Esta hidroliza los AG de la posición sn-1 y sn-3 de los TAG generando 2-monoacilglicerol, el cual va a requerir monoacilglicerol lipasa para completar su hidrólisis. Según este modelo, la lipólisis es activada por las catecolaminas en periodos de alto requerimiento energético. Esto se debe a que las catecolaminas estimulan la acción de la adenilato ciclasa lo cual conlleva al aumento intracelular de los niveles de AMPc y este a su vez promueve la activación de la PKA dependiente del mismo. La PKA fosforila a la HSL y es por esto que esta aumenta su actividad hidrolítica. La HSL también puede ser fosforilada por otras quinasas.

La actividad hidrolítica de la HSL está regulada por la perilipina A, la cual está asociada a la membrana de las gotas lipídicas de los adipocitos. La perilipina A actúa como una barrera a las lipasa pero bajo estimulación hormonal esta se fosforila y puede facilitar la translocación de la HSL a la membrana de la gota lipídica promoviendo la lipólisis.

Desnutrin/ATGL

Recientemente se ha descubierto una lipasa que actúa en ausencia de la HSL, llamada desnutrin/ATGL. Esta presenta preferencia por el primer enlace éster de la molécula de TAG. Debido a esto su aumento produce la ruptura de TAG con la subsecuente liberación de ácidos grasos, demostrando su acción como lipasa de TAG. En contraste con la HSL esta no hidroliza ésteres de colesterol.

A pesar de que en el tejido adiposo encontramos altos niveles de desnutrin/ATGL, podemos encontrar también bajos niveles de la misma en otros tejidos. La presencia de esta lipasa en adipocitos confirma su acción preferente pero no exclusiva en los mismos. Su expresión se ve estimulada por glucocorticoides, los cuales se liberan durante el ayuno, y su inhibición por la insulina y la alimentación. A pesar de esto, su regulación es muy diferente a la de la HSL. Primero, la desnutrin/ATGL puede ser una fosfoproteína pero su fosforilación no está mediada por PKA. Segundo, por la localización de la desnutrin/ATGL en la gota lipídica de las células su activación no está dada por su translocación como es el caso de las HSL.

Además de las HSL y la desnutrin/ATGL existen otras enzimas implicadas en la lipólisis en adipocitos pero estas dos son las más importantes.

Se puede decir que la lipólisis está catalizada por tres enzimas. La primera, la desnutrin/ATGL la cual hidroliza el primer enlace éster de los TAG. La segunda, la HSL la cual hidroliza los DAG resultantes para generar MAG y finalmente estos son hidrozilados por la monoacilglicerol lipasa.

Regulación Hormonal de la Lipólisis

La regulación antagónica de la lipólisis por insulina y catecolaminas es muy bien conocida. Durante el ayuno las catecolaminas estimulan la lipólisis mediante tres receptores beta adrenérgicos. Junto a estas, los glucocorticoides estimulan la lipólisis mediante la inducción de la expresión de desnutrin/ATGL. Por el contrario, la insulina es la más potente hormona antilipolítica. En estado postprandial, por el efecto de la insulina, se desfosforilan las HSL y las fosfodiesterasas disminuyen los niveles de AMPc. Por consiguiente se disminuye la lipólisis.

A pesar de que la regulación antagónica ejercida por la insulina y las catecolaminas es muy bien conocida, no mucho se sabe de los efectos de otras hormonas y factores autocrinos/paracrinos sobre la regulación de la lipólisis. Recientemente se ha descrito una acción inhibitoria de la lipólisis por parte de las hormonas tiroideas, la hormona de crecimiento, la hormona melanocito estimulante, entre otras. Es por esto que la regulación de la lipólisis, tanto por hormonas como por otros factores, debe ser estudiada profundamente en el futuro.

En conclusión, la lipólisis en el tejido adiposo es un proceso muy complejo controlado mediante la integración de muchas hormonas y señales bioquímicas. La ruptura de esta regulacióregulacion_lipolisis.jpgn puede contribuir al desarrollo de la obesidad y otras patologías. Muchos descubrimientos se han realizado recientemente pero aún hay muchas preguntas con respecto a este proceso. Es muy probable que en un futuro no muy lejano encontremos las respuestas a todas estas preguntas y entendamos perfectamente la lipólisis en los adipocitos.
Regulacion de la Lipolísis. [Referencia electrónica en línea]. 2008 [Acceso el 16 de junio de 2011]. Disponible en:
http://workssss.blogspot.com/2009/06/diagramas-de-bioquimica.html